Los antepasados que no hicieron historia
Cuando investigamos nuestra genealogía parece que siempre esperamos encontrar algo extraordinario. Un personaje importante, alguien que participó en un gran acontecimiento, que tuvo dinero, poder, talento o cierta relevancia pública. Como si descubrir a un antepasado ilustre hiciera nuestra propia historia familiar un poco más valiosa. Pero casi nunca fue así. La inmensa mayoría de nuestros antepasados fueron personas anónimas. Campesinos, jornaleros, artesanos, pequeños comerciantes, criados, soldados o trabajadores que nacieron, formaron una familia, intentaron alimentar a sus hijos y murieron sin dejar apenas rastro fuera de algún registro parroquial o documento administrativo. Uno de mis antepasados fue Martín Galera, nacido a comienzos del siglo XVIII. Hasta donde sé, no hizo nada que mereciera aparecer en los libros de historia. No inventó nada. No ocupó ningún cargo importante. No dejó una gran fortuna. Y precisamente por eso me interesa. Porque personas como Martín ...









